Athens News - La cultura rebelde japonesa revive impulsada por un reality show

La cultura rebelde japonesa revive impulsada por un reality show
La cultura rebelde japonesa revive impulsada por un reality show / Foto: Yuichi YAMAZAKI - AFP

La cultura rebelde japonesa revive impulsada por un reality show

Con su tupé al estilo Elvis y un uniforme escolar transformado en un look rebelde, Reona, de 15 años, es un ferviente admirador de la subcultura japonesa de los rebeldes, recientemente catapultada a la escena mundial por un programa de telerrealidad.

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El Japón de los frenéticos años 80 estaba repleto de adolescentes impulsivos que se rebelaban contra la sociedad mediante peligrosas carreras en moto, "guerras" entre escuelas y peleas callejeras sin cuartel.

Su extravagante estilo y su supuesta caballerosidad los convirtieron desde entonces en los ídolos de la cultura pop japonesa, desde el anime hasta el cine, a pesar del desdén que siente su población conformista hacia quienes rompen las normas.

El último en sacar partido al género es Netflix, cuyo reciente programa de telerrealidad "Badly in Love" ("Corazones rebeldes" en español) puso el foco en la cultura "yankii" (delincuente) de Japón con un reparto de 11 jóvenes, entre los que se incluyen antiguos miembros de "bosozoku" (bandas de moteros).

Una exposición sobre esta cultura revive actualmente en Tokio el caos de los años 80 con llamativas motos y chaquetas de estilo militar bordadas que lucían estos moteros.

Reona, cuyo nombre completo la AFP decidió no revelar por ser menor de edad, imita a los rebeldes de los 80 vistiendo pantalones escolares holgados diseñados para causar una imagen imponente.

"Creo que su masculinidad radical, mostrada sin tapujos, es genial", afirma.

El espíritu de lucha, la lealtad a los amigos y la franqueza son cualidades redentoras que a menudo se asocian con esta subcultura, en contraposición a los delincuentes modernos, de quienes se burlan por su búsqueda de notoriedad en las redes sociales, el acoso en línea y las estafas a personas mayores.

- "Es su vida" -

Hirotaka Sotooka, de 43 años, ríe ante la temprana afición de su hijo de 8 años por vestirse al estilo gánster, pero le pone límites.

"No quiero que se meta con los débiles, que sea violento con las mujeres o que haga daño solo por diversión", declara a la AFP.

"Por lo demás, es su vida, él debe disfrutarla", añade, mientras observa con orgullo a su hijo posar con aire de tipo duro.

Aunque las carreras de motos o las peleas aparecen ocasionalmente en los titulares, el número de miembros de bandas de moteros cayó casi un 90% desde el apogeo de los años 80, y en 2024 solo quedaban 5.880, según datos de la policía.

Los yankii siguen teniendo mala fama entre la opinión pública japonesa debido a sus comportamientos transgresores y a su imagen asociada a actividades delictivas.

"La mayoría se pelean o cometen delitos, y conducir una moto a medianoche puede ser extremadamente ruidoso, así que entiendo por qué se les odia", afirma SatoruSaito, un "cómico yankii" treintañero con una gran melena, cejas rapadas y una chaqueta militar.

- "Evitar el sensacionalismo" -

Esto hizo que "Corazones rebeldes" fuera un proyecto audaz que pocas cadenas de televisión convencionales se habrían atrevido a aprobar.

Desde "Tokyo Revengers" hasta "Crows", los mangas y las películas centradas en las pandillas escolares siempre han sido un entretenimiento popular, pero rara vez en televisión.

En las cadenas tradicionales, esto se "consideraría una apología de la cultura yankii", explica a la AFP Motohiko Tokuriki, columnista de entretenimiento.

Consciente del riesgo, Netflix afirma querer "evitar el sensacionalismo".

"Queríamos mostrar que estos jóvenes, a menudo marginados, son simplemente adolescentes inquietos que luchan y crecen como pueden", declara a la AFP Dai Ota, director ejecutivo del programa.

El éxito fue rotundo: el programa, cuya segunda temporada ya está en producción, se mantuvo durante varias semanas en el Top 10 en Corea del Sur, Taiwán y Hong Kong.

O.Karatzas--AN-GR