Athens News - Con cinco producciones en Venecia, el cine argentino sigue golpeado por los recortes de Milei

Con cinco producciones en Venecia, el cine argentino sigue golpeado por los recortes de Milei
Con cinco producciones en Venecia, el cine argentino sigue golpeado por los recortes de Milei / Foto: Stefano RELLANDINI - AFP

Con cinco producciones en Venecia, el cine argentino sigue golpeado por los recortes de Milei

Tras varios festivales internacionales con una presencia mínima del cine argentino, golpeado de lleno por los recortes del presidente Javier Milei, la 82ª edición de la Mostra de Venecia incluye cinco producciones del país sudamericano, entre ellas el esperado documental de Lucrecia Martel "Nuestra tierra".

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Desde que el ultraliberal Javier Milei llegó al poder en diciembre de 2023, su política de recortes impactó de lleno en la industria, y sobre todo en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el órgano público de fomento y apoyo a la producción cinematográfica.

En el sector, los cambios provocaron un parón, pues con las nuevas medidas las productoras tienen mucho menor margen de maniobra.

Antes, la producción se apoyaba con una serie de subsidios, a veces en forma de anticipo, pero "ahora tenés que llegar con un financiamiento propio, privado, y cuando llegás al final y cumplís [con todos los requisitos], te corresponde el subsidio", explica a AFP Vanesa Pagani, presidenta de la Asociación de Productores Independientes de Medios Audiovisuales (APIMA).

Según ella, "desde que asumió la nueva gestión" del INCAA, "ninguna película obtuvo financiamiento para ser realizada".

"Nadie sabe hacia dónde están yendo los fondos que tiene el Instituto de Cine [INCAA], porque los fondos los tiene, porque recauda un porcentaje de las entradas de las salas de cine, y también algunos otros cánones que cobra, pero ese dinero no se vuelca en producción nacional", denuncia Javier Campo, investigador especializado en cine documental.

- "Tormenta perfecta" -

En el Festival de Cannes, donde Argentina había tenido tradicionalmente una presencia destacada, este año solo estuvo representada por el cortometraje "Tres", de Juan Ignacio Ceballos, y "Drunken Noodles", un largometraje de Lucio Castro.

Los efectos de la "motosierra" de Milei también se notaron en la última edición de la Berlinale, donde el único filme argentino presentado fue "El mensaje" de Iván Fund, distinguido con el Premio del Jurado.

En cambio, a Venecia, además de "Nuestra tierra", de Lucrecia Martel (fuera de competición), desde Argentina llegarán "Un cabo suelto", de Daniel Hendler, coproducida con Uruguay y España; "Pin de fartie", de Alejo Moguillanski; "The Souffleur", de Gastón Solinicki, coproducida con Austria y también "El origen del mundo", un cortometraje de Jazmín López.

"Para mí es falsa la expectativa de una recuperación", afirma Campo, pues se trata de "coproducciones con financiamiento externo en gran parte", por lo que "resultaría difícil poder decir que son películas enteramente argentinas".

Hernán Findling, presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Argentina, alude a una "especie de tormenta perfecta" que hacen que la producción esté "prácticamente estancada".

En su opinión, el hecho que el país tenga un "gobierno que no defiende la cultura" y que atraviese un "cambio muy fuerte en la situación macroeconómica" hace que "los valores sean elevados (...) para poder filmar".

"La producción de películas va a bajar considerablemente, a corto, mediano plazo", vaticina el productor, quien, sin querer ser "tremendista", advierte de una situación "compleja".

- Miradas que se pierden -

Y aunque la creación se mantiene con las plataformas y las grandes productoras, esto acarrea riesgos, señalan los expertos, incluido el de una menor diversidad.

A causa de los recortes, se está dejando "a las pequeñas producciones y a las pequeñas productoras fuera, que no tienen el dinero para financiar una producción para luego recibir la retribución del instituto", insiste Campo.

"Hay una parte del cine que se pierde, una parte del cine que tiene un gran recorrido en festivales, una gran visibilidad que va más allá de cuántas entradas se vendan o no", apunta Vanesa Pagani.

Con todo, Findling destaca que es "muy valioso lo que están haciendo las plataformas" porque "mantiene un poco la producción y da trabajo". "Pero no puede ser lo único que produzca la Argentina", matiza.

Si la creación se concentra en las grandes plataformas, explica el productor, "no va a haber recambio generacional" porque esas empresas generalmente apuntan a productos, directores, actores y guionistas establecidos.

Por su parte, Nicolás Vetromile, montajista y delegado del sindicato ATE en el INCAA, alerta de un riesgo de "uberización del cine".

"Las leyes laborales que tienen con las plataformas son de menor fuste que las (...) que hay en el marco cinematográfico, porque había una intervención mucho más alta por parte del Estado" para obligar a los empleadores a abonar "todos los aportes patronales y personales de los trabajadores". "Hoy por hoy, todas estas cuestiones están al libre albedrío", advierte.

A.Giannakos--AN-GR