Israel entierra al último rehén de Gaza
Israel entierra este miércoles al policía Ran Gvili, el último de sus rehenes que permanecía en la Franja de Gaza, cerrando así un doloroso capítulo de su historia.
La ceremonia, abierta al público, se organizó en Meitar, su ciudad natal, en presencia del primer ministro, Benjamin Netanyahu, y del presidente israelí, Isaac Herzog. En cambio, el sepelio debía celebrarse en la intimidad.
El pequeño estadio de fútbol de esa localidad del sur del país, donde se oficiará el funeral, fue decorado con banderas israelíes y de la policía y con una pancarta con la foto del fallecido.
Al lugar fueron llegando, bajo un cielo gris, cientos de personas, entre ellas muchos niños. Algunos lucían el lazo amarillo, que simboliza la solidaridad con los rehenes.
El cuerpo del policía, que murió durante el ataque de comandos islamistas del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, fue repatriado el lunes tras la búsqueda emprendida la víspera por el ejército israelí en un cementerio del norte de la Franja de Gaza.
El movimiento islamista palestino Hamás afirmó que le había indicado a las fuerzas israelíes el lugar en el que se encontraba el cadáver de Gvili como muestra de buena voluntad y de su "compromiso" con el alto al fuego en vigor desde el pasado 10 de octubre.
El ferétro partió este miércoles por la mañana de la base militar de Shura, en el centro de Israel, donde un grupo de policías honró al difunto, que tenía 24 años.
Decenas de israelíes se apostaron en la carretera que recorrió el cortejo fúnebre para darle un último homenaje al policía fallecido.
El 7 de octubre de 2023, durante el ataque de Hamás que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza, 251 personas, de las que 44 estaban muertas, fueron secuestradas como rehenes.
De los 207 rehenes capturados con vida, 41 murieron o fueron abatidos durante su cautiverio.
- "Próxima fase" -
Gvili fue abatido mientras defendía el kibutz Alumim, y su cadáver fue llevado por los combatientes de Hamás.
Sus restos eran los únicos que no habían sido devueltos a Israel en el marco del acuerdo de alto al fuego puesto en marcha bajo la presión de Estados Unidos.
"Por fin podemos decir: ya no hay más rehenes en Gaza", reaccionó el Foro de Familias de rehenes, que durante dos años luchó por el retorno de los cautivos.
Ahora, se espera que progrese el plan de Donald Trump para poner fin a la guerra en el territorio palestino, y que se reabra el puesto fronterizo de Rafah, en el sur de la Franja, con Egipto, algo que la comunidad internacional lleva mucho tiempo reclamando.
Ese paso fronterizo es un punto de entrada esencial de la ayuda humanitaria en la Franja de Gaza.
"Estamos en el umbral de la próxima fase" del plan de Estados Unidos, afirmó Benjamin Netanyahu. Pero "la próxima fase no es la reconstrucción" de Gaza, sino "desarmar a Hamás y desmilitarizar" la Franja, matizó.
En el estrecho territorio palestino, donde Hamás y el ejército israelí se acusan mutuamente de violar la tregua, la situación humanitaria de los 2,2 millones de habitantes sigue siendo catastrófica.
La segunda fase del plan de Trump contempla el desarme de Hamás, la retirada progresiva del ejército israelí, que aún controla aproximadamente la mitad de la Franja de Gaza, y el despliegue de una fuerza internacional.
J.Karalis--AN-GR