El euroescéptico Rumen Radev gana las elecciones legislativas en Bulgaria
El expresidente Rumen Radev, un euroescéptico partidario de reanudar el diálogo con Rusia, obtuvo mayoría absoluta en las elecciones en Bulgaria con la promesa de poner fin a la corrupción y la inestabilidad política en el país más pobre de la Unión Europea.
Su partido "Bulgaria Progresista" logró el 44,7% de los votos en las elecciones del domingo, según resultados oficiales una vez escrutado el 91,7% de las papeletas. Si se confirma podría conseguir alrededor de 130 escaños de los 240 del Parlamento.
Este resultado ofrece al pequeño país de los Balcanes la posibilidad de formar un gobierno estable, tras ocho elecciones en cinco años y gobiernos de coalición frágiles.
Radev, presidente entre 2017 y 2026, superó a los conservadores (GERB) del exprimer ministro Boiko Borisov, al frente del gobierno anterior, y a los liberales del PP-DB, que obtuvieron respectivamente el 13,4 % y el 13,2 % de los votos.
"Hemos superado la apatía", dijo Radev a sus seguidores el domingo. "Es una victoria de la esperanza sobre la desconfianza, una victoria de la libertad sobre el miedo".
El futuro jefe de Gobierno afirmó que su país "hará esfuerzos por seguir su camino europeo" pero "una Bulgaria fuerte y una Europa fuerte necesitan espíritu crítico y pragmatismo".
Antes de las elecciones declaró que es contrario a enviar armas a Ucrania, en guerra contra Rusia desde que Moscú invadió su territorio, porque no ve qué interés puede tener "su país, pobre, en pagar". Pero descarta ejercer su derecho de veto para bloquear las decisiones de la UE.
Moscú acogió con satisfacción su victoria electoral.
"Por supuesto, las palabras de Radev (...) así como las de otros dirigentes europeos sobre su voluntad de resolver los problemas a través del diálogo nos agradan", declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en una rueda de prensa diaria.
El politólogo Teodor Slavev explicó a la AFP que Radev ha ganado "al electorado del partido pro-Kremlin" Renacimiento gracias a sus posiciones abiertas a los rusos y contrarias a las élites.
Según las encuestas, una parte de los votantes prooccidentales también han apostado por él.
En 2021, las manifestaciones multitudinarias contra la corrupción provocaron la caída de Borisov, que llevaba casi 10 años como primer ministro, y desde entonces se han sucedido coaliciones débiles.
Radev, antiguo general de la Fuerza Aérea, promete poner fin a la crisis política.
Bulgaria tiene "una oportunidad histórica de romper de una vez por todas con el modelo oligárquico" afirmó el domingo quien en 2021 apoyó abiertamente a los manifestantes.
"La gente quiere que todo cambie", declaró a la AFP la jubilada Stiliana Andonova.
Gergana Mihailova, una analista financiera de 47 años, teme sin embargo que Bulgaria "cambie su orientación política" a favor de Moscú.
B.Tsoukalis--AN-GR