Un grupo judío australiano advirtió de un "ataque terrorista" antes del tiroteo de Bondi
Un grupo de la comunidad judía australiana advirtió a la policía de un posible ataque terrorista pocos días antes de que dos hombres mataran a tiros 15 personas en la famosa playa Bondi de Sídney, reveló este jueves una comisión investigadora.
Sajid Akram y su hijo Naveed están acusados de abrir fuego mientras familias judías se congregaban en la costa para celebrar Janucá el 14 diciembre, el tiroteo masivo más mortífero de Australia en 30 años.
La comunidad judía australiana "fue el objetivo evidente del ataque", indicó un informe preliminar de la comisión de alto nivel encargada de investigar el ataque.
El reporte detalló cómo, apenas unos días antes del ataque, un grupo de voluntarios judíos había advertido a la policía sobre la amenaza de violencia en las celebraciones de Janucá.
"Es probable que se produzca un atentado contra la comunidad judía de (el estado de) Nueva Gales del Sur y existe un alto nivel de difamación antisemita", alertó el Grupo de Seguridad Comunitaria en un correo electrónico dado a conocer por la investigación.
La organización afirmó que se les dijo que la policía no podía proporcionar agentes dedicados para el festival del 14 de diciembre, pero que enviaría patrullas móviles para "revisar y monitorear el evento".
La policía debe considerar intensificar los planes de seguridad en los festejos judíos "que tengan un elemento de cara al público", consideró la jueza retirada Virginia Bell, encargada de la investigación.
Agregó que las agencias de seguridad deben comenzar una revisión inmediata de sus "estructuras de mando" y "sistemas de compartir información" entre los equipos responsables de antiterrorismo.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, dijo a los periodistas que este era un asunto del gobierno del estado de Nueva Gales del Sur, aunque afirmó que implementará "todas las recomendaciones" del informe.
"Puedo asegurar al público australiano que el gobierno hará todo lo necesario para proteger a la comunidad tras el ataque de Bondi", dijo.
El primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, afirmó que asumía la "responsabilidad" por no haber protegido a las víctimas.
"Si hubiéramos sabido lo que iba a pasar, habríamos enviado un ejército allí", aseguró.
La comisión real federal -el más alto nivel de investigación gubernamental- fue encargada de analizar todos los elementos relacionados con el ataque, desde los errores de inteligencia hasta el antisemitismo en Australia.
El supuesto atacante Sajid Akram, de 50 años, murió por disparos de la policía durante el asalto.
Su hijo Naveed, de 24 años, permanece en prisión y enfrenta cargos de terrorismo y asesinato.
L.Konstantinou--AN-GR