Athens News - La pasión noruega por el esquí se enfrenta al cambio climático

La pasión noruega por el esquí se enfrenta al cambio climático
La pasión noruega por el esquí se enfrenta al cambio climático / Foto: Jonathan NACKSTRAND - AFP

La pasión noruega por el esquí se enfrenta al cambio climático

Debutantes o experimentados, se deslizan por una pista rodeada de cuatro muros y bajo techo. Estamos en pleno invierno en latitudes muy septentrionales, pero ante la falta de nieve es en este centro de esquí indoor donde esquiadores noruegos disfrutan de su pasión en Lorenskog, cerca de Oslo.

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En Noruega se dice que los bebés nacen ya con los esquíes puestos en los pies.

Seguramente la máxima se repita en los próximos días en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, en un evento donde tradicionalmente Noruega es protagonista.

¿Pero eso seguirá siendo así en el futuro? Los inviernos parecen cada vez más cortos y traen menos nieve, lo que supone un obstáculo para los deportistas locales.

De aquí al final del siglo, la previsión es que los inviernos noruegos sean de 2 a 3 grados centígrados más cálidos y que la temporada de esquí (al menos 25 centímetros de capa de nieve) se acorte entre uno y tres meses, en función de los lugares, según un informe publicado en octubre.

"La mayor parte de la población noruega vive en zonas costeras. En el futuro, en esas regiones, muchas ciudades ya no tendrán un invierno tal y como hoy lo conocemos", explica a la AFP Hans Olav Hygen, climatólogo en el Instituto Meteorológico Nacional.

- Deporte a la baja -

En Oslo, el invierno se considera hoy un mes más corto que hace tres décadas.

Las pistas vecinas ya no están siempre blancas y las excursiones escolares para iniciarse en el esquí son cada vez menos habituales.

"Antes un deporte de masas en Noruega, el esquí se deja cada vez más de lado, ya no lo consideran para el ocio invernal", lamenta Hygen.

De 2014 a 2024, el número de licencias en los clubes de esquí ha caído casi un 37%, según las cifras de la Federación de Esquí.

La culpa es también de otros factores: la cultura de las pantallas, los precios o la competencia de otros deportes donde brillan internacionalmente algunos noruegos como Erling Haaland (fútbol), Casper Ruud (tenis) o Viktor Hovland (golf).

"Con el reto climático, muchos se reorientan hacia otras actividades, que se consideran más previsibles y con un acceso más fácil", destaca Marit Gjerland, una responsable de la Federación Noruega de Esquí.

Para contrarrestar esta tendencia, Noruega lanzó hace diez años el proyecto "Snow for the Future" (Nieve para el Futuro), para estudiar soluciones sostenibles de producción de nieve artificial.

"Para preservar la cultura del esquí es esencial tener acceso a la nieve en los lugares donde vive la gente. Siempre hay nieve en los lugares con altitud, pero eso supone una gran distancia para la gente. Queremos llevársela a donde viven", explica Gjerland.

- Esquiar todo el año -

Los cañones actuales de producción de nieve necesitan generalmente una temperatura de -2 a -3 grados centígrados para el correcto funcionamiento.

En Trondheim, el Instituto de Investigación Sintef ha analizado modelos que funcionan con temperaturas positivas, siguiendo el ejemplo de un refrigerador.

"El reto con este tipo de tecnología es que consume mucha energía", admite el investigador Ole Marius Moen.

"Intentamos por lo tanto encontrar soluciones para hacer que economice más energía, como la valorización del calor excedentario producido por este tipo de equipamientos, que podría por ejemplo usarse para calentar piscinas u oficinas", dice.

Eso es lo que ocurre en el centro de esquí indoor de Lorenskog. Su excedente de calor sirve, según las temporadas, para calentar o enfriar las viviendas de los alrededores.

"Esto puede parecer un poco loco: ¿quién hubiera imaginado un pabellón cubierto de esquí en Noruega cuando tenemos estos inviernos?", pregunta el director Ole Christian Mork.

"Pero el objetivo es también ofrecer una experiencia invernal estable durante todo el año", indica.

Entre los campeones, se llama a la cautela ante vaticinios catastrofistas.

"La preparación se hace sobre todo en verano (...) Cuando yo estaba en activo, no se comenzaba a esquiar hasta la primera semana de noviembre y únicamente una pequeña parte del entrenamiento se hacía sobre nieve", subraya a la AFP la exestrella del biatlón Johannes Thingnes Bo.

X.Papandreou--AN-GR