Los reyes de Países Bajos celebran bailando el éxito mundialista de Curazao
Los monarcas de Países Bajos, Guillermo Alejandro y Máxima, se sumaron a la fiesta de los jugadores de Curazao tras el histórico empate 0-0 del sábado ante Ecuador en Kansas City, primer punto de la isla caribeña en un Mundial de fútbol.
Guillermo Alejandro y Máxima, nacida en Argentina, comenzaron el día en Houston alentando a Países Bajos en su goleada 5-1 ante Suecia.
Desde la ciudad texana se desplazaron hasta Kansas City en un vuelo de unos 1.000 kilómetros para animar a Curazao, una isla autónoma perteneciente al reino europeo.
Los monarcas cambiaron sus bufandas naranjas de la Oranje por las azules de Curazao y además se enfundaron camisetas de este color, con las que siguieron el juego desde un palco del Arrowhead Stadium.
Bajo el mando del experimentado Dick Advocaat, Curazao resistió inesperadamente la presión de Ecuador, que tenía el apoyo de prácticamente todos los 68.598 espectadores.
El arquero Eloy Room se lució con 15 atajadas, la segunda mayor cifra en un Mundial, y esta isla de algo más de 160.000 habitantes se anotó un histórico punto que restauró su honor tras la paliza 7-1 recibida ante Alemania.
En el vestuario, los jugadores lo celebraron con una fiesta a la que se sumaron Guillermo Alejandro y Máxima, según se observa en un vídeo difundido por la cuenta de la selección.
Tras ingresar al vestuario, los monarcas felicitaron primero a Advocaat y, con la música prendida, se dejaron llevar por la euforia con varios bailes junto a los futbolistas.
"Ellos estaban tan contentos, yo estoy orgulloso, tuve muchas felicitaciones de ellos. Incluso bailamos con la música. Ese es nuestro ambiente. Bailamos mucho. Les vi haciendo varios bailes", relató Room ante la prensa.
El empate permite a Curazao soñar incluso con la clasificación a los dieciseisavos de final si es capaz de dar un paso más y vencer a Costa de Marfil en la tercera y última fecha del Grupo E.
"Al principio, para ser sincero, nunca pensé que podríamos sacar el resultado, pero como se fue desarrollando el juego, no sé, el portero hizo magia y conseguimos el punto", declaró a la AFP Miguel Faria, contable de 25 años que viajó desde Curazao.
"Fue algo inimaginable y acabamos de hacer mucha historia aquí, mucha historia aquí en Kansas", agregó Faria compartiendo el orgullo a la salida del estadio de cientos de aficionados curazoleños como Gino Genaro.
"Ahora todo el mundo sabe dónde es Curazao", se felicitó este profesor.
C.Makris--AN-GR