La visita de Carlos III a EEUU, un "riesgo" transformado en "oportunidad"
El rey Carlos III "aprovechó al máximo" la visita a Estados Unidos convirtiendo lo que era un "riesgo y un reto" en una "oportunidad", declaró el domingo un colaborador del Palacio de Buckingham sobre un viaje muy elogiado.
El sábado el monarca británico partió de las Bermudas rumbo al Reino Unido tras lo que este alto cargo calificó de visita "histórica" a Estados Unidos para mitigar la tensión en las relaciones entre Washington y Londres.
El acto más importante en la agenda del rey de 77 años fue su discurso ante el Congreso estadounidense el martes. Era el primero de este tipo desde el pronunciado por su madre, la reina Isabel II, después de la Guerra del Golfo en 1991.
El discurso, con motivo de la conmemoración de los 250 años de la independencia de Estados Unidos, entrañaba "grandes retos", declaró el colaborador a los periodistas que le acompañaban.
El rey insistió en la importancia de la OTAN y pidió una "paz justa y sostenible" en Ucrania, a pesar de las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia la Alianza Atlántica y al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Esto demuestra "la importancia que le concede personalmente", añadió.
Sus palabras fueron aclamadas por los opositores al presidente estadounidense Donald Trump, pero al parecer también han gustado al mandatario republicano.
Para Trump, Carlos III es "una persona formidable". "Me encanta el trabajo que ha realizado en el Congreso", declaró el viernes a los periodistas.
Ambos se reunieron a puerta cerrada en el despacho oval. Hubo "mucha cordialidad y risas" a pesar de la seriedad de los temas tratados, contó el colaborador del Palacio de Buckingham.
- "Ayudar al gobierno" -
Esto contrasta con la opinión de Trump sobre el primer ministro británico, Keir Starmer, a quien ha criticado en varias ocasiones, principalmente por su postura sobre la guerra en Oriente Medio.
"No se trataba de una competencia" entre la monarquía y Downing Street, afirma el colaborador del palacio.
Según él, la visita del rey se llevó a cabo a petición del Gobierno. Carlos III y la reina Camila "pudieron ayudar al Gobierno" y el monarca considera "positiva" su contribución, añadió.
"Lo que parecía un riesgo y un reto representaba también una oportunidad fenomenal. Una oportunidad que el rey ha aprovechado al máximo", concluyó.
Los medios británicos no han escatimado en elogios a este viaje.
"Fue un triunfo personal" para Carlos III, opinó el comentarista Richard Fitzwilliams, que destaca el "magnífico" discurso del rey ante el Congreso, salpicado de "bromas brillantes".
"Acertó de lleno y cada matiz parecía perfecto. A todo el mundo le gustó", aseguró.
Según el experto, la visita supuso un "impulso" en un "momento muy difícil para la monarquía".
El rey, en tratamiento contra el cáncer y distanciado de uno de sus hijos, el príncipe Enrique, atraviesa una etapa complicada.
La situación de su hermano el expríncipe Andrés, interrogado por sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, no arregla las cosas.
Trump reaccionó a la visita eliminando los aranceles sobre el whisky, una concesión comercial "en honor" a Carlos III.
Pero Richard Fitzwilliams estima que hay que ser prudentes porque el presidente estadounidense es imprevisible.
"A Trump le encanta todo lo relacionado con la realeza británica. Pero no necesariamente el Gobierno británico", recuerda.
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P.Mavros--AN-GR