"Yo solo voto por Bibi", la inquebrantable confianza de los partidarios de Netanyahu
Cuando acuda a las urnas este martes, Daniela Hermon votará por Benjamin Netanyahu sin dudarlo. "Un líder de esta talla aparece una vez por siglo", resalta esta residente del sur de Israel.
Como ella, muchas personas siguen confiando en el primer ministro, a quien elogian por la experiencia acumulada al frente del Estado, su firmeza en materia de seguridad y, más recientemente, el apoyo de Donald Trump a su candidatura.
Hermon, de 60 años, es una de las cientos de personas que esperan frente a un restaurante de Dimona, ciudad del desierto del Néguev (sur), donde Netanyahu tiene previsto hacer una parada como parte de su campaña.
El acto coincide con la celebración del 77.º cumpleaños del jefe del gobierno saliente, a quien le prepararon una torta con su retrato impreso.
"Necesitamos un líder que sepa cómo tratar con los grandes del mundo, que haya demostrado su liderazgo", afirma Hermon, con anteojos de sol y una camiseta con los colores del Likud, la formación del mandatario.
Lejos de las críticas de la oposición, que acusa a Netanyahu de una negligencia imperdonable que permitió los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, sus partidarios lo ven como un escudo frente a los peligros que acechan al país.
Israel sigue involucrado militarmente en Gaza y el Líbano, mientras que la posibilidad de un nuevo conflicto con Irán está en boca de todos. "No podemos permitirnos perder a un líder así", subraya Hermon.
En Dimona, Netanyahu juega de local. En las últimas elecciones, celebradas en 2022, el Likud obtuvo allí su mejor resultado, al conseguir 51% de los votos emitidos.
- Ganar "por amplio margen" -
Tras dos horas de espera bajo la vigilancia de un impresionante operativo policial, la multitud recibe la invitación para entrar al restaurante. La decoración sobria contrasta con el ambiente cargado de entusiasmo.
Desde una tarima, el líder expone argumentos que convencen al público y asegura que quiere "acabar de una vez por todas" con Irán mediante el "derrocamiento de este régimen". La multitud aplaude.
Luego menciona a su "amigo cercano", Donald Trump, quien le expresó su apoyo de cara a las elecciones, y transmite a los votantes el mensaje del presidente estadounidense: "¿De verdad quieren acabar con esto? Entonces solo hay una cosa que hacer: vayan a votar por el Likud", declara antes de abandonar el lugar entre vítores.
Las encuestas pronostican resultados muy ajustados entre el bloque de Netanyahu y el de su principal rival, el centrista Gadi Eisenkot.
"Si Dios quiere, ganaremos, y ganaremos por amplio margen", asegura Meir Eini, de 82 años, quien había asistido también a una visita de Netanyahu en un centro comercial de Ramla, en el oeste del país.
"No hay otro como Bibi", agrega, utilizando el apodo del primer ministro.
"Yo solo voto por Bibi. Es el único capaz de proteger nuestro país, a diferencia de todos los demás, que no son nada", resalta Moti Cohen, de 76 años.
- "Ya basta" -
Sentado en la terraza de un café, Aaron Meguira, de 60 años, comenta que él votará por Gadi Eisenkot, pues considera que Netanyahu "dividió al pueblo".
"Todo lo que sufrimos el 7 de octubre ocurrió durante su mandato", dice. Netanyahu "ya llegó al final de su camino" y "debe irse a casa", sentencia. "Ya basta".
Aunque Eisenkot proviene de un entorno humilde y es de origen sefardí, al igual que muchos partidarios del Likud, nada parece debilitar la lealtad de los seguidores de Netanyahu.
En Dimona, Shay Woknin, un elector de origen marroquí como Eisenkot, arremete contra el candidato opositor, a quien acusa de ser un títere de las élites de izquierda que, según una teoría conspirativa muy extendida, controlarían la mayoría de las instituciones del país.
"Ehud Barak (ex primer ministro de izquierda) es quien dirige a Eisenkot desde la sombra, y lo puso allí únicamente porque es sefardí", protesta, haciéndose eco de un argumento ampliamente difundido por los medios de derecha.
M.Papanikolaou--AN-GR